viernes, marzo 10

Las cicatrices que hoy poseo solo hacen darme cuenta de la persona que fui y al mirarlas me recuerdan a esos lugares y momentos de los cuales no quiero regresar jamás.
Tuve que tocar fondo para abrir los ojos y llegar a conocer a una persona maravillosa que ha estado ahí conmigo siempre, pero que solamente se encontraba en silencio.
En su momento, creía que poseía todo y que no me faltaba nada...
Nada mejor que salir cada fin de semana y embriagarme hasta no poder estar de pie. Ironía. Eso me consumía cada día un poco más.
En realidad, estaba tan vacía por dentro que quería llenarlo con algo, lo que sea, lo primero que se me cruzaba. Triste. Pero en ese momento no pensas, solo actúas por instinto, por querer estar "bien" aunque sea una hora..  La verdadera YO resurgía de lo más profundo de mi ser, cuando tocaba la almohada, ella si que sabia todo de mi, a ella no le podes ocultar nada, te conoce y me conocía muy bien.
Estaba a pasos del abismo.

Hasta que llegó él.

Gracias a que llegó él.
Mis días en esta vida no van a alcanzar para agradecerle que me haya escogido a mi.




Cuando pienses que no podes más, que es mejor irse para siempre que permanecer, ese día.
Búscame -escribime-.
Y te voy a mostrar quien me rescato a mí, en ese gran lío.
Por qué yo estuve de ese lado también.

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